sábado, 2 de abril de 2016

MAGALY PINEDA

Escrito por Teresa Espaillat

Estoy segura que el  legado feminista de Magaly Pineda  se va  a resaltar mucho en estos días. Fue
Magaly Pineda y Teresa
Espaillat, autora artículo
precursora y pionera   feminista. Contribuyó con su tesonera labor a visibilizar, cuando muchos no entendíamos, el tema de la mujer como problema  particular de la   agenda política. Creó todo eso y lo valoro. Pero en cambio, prefiero resaltar la  entereza y la valentía  con que Magaly  asumió  la terrible enfermedad  que ha padecido en la última década. Quiero resaltar también la admiración y respeto  que  manifestábamos permanentemente frente a su  decisión de asumir el  cáncer no como un asunto  privado, sino  compartido con sus allegados y hasta en los medios de comunicación.  

Magaly, el 20 de marzo,
celebrando su  último
cumpleaños
Asumió  su enfermedad con mucha  dignidad,  con una actitud positiva y esperanzadora  ante los duros tratamientos, con  despliegue de energía. Trabajando incansablemente desde su casa hasta los últimos días de su vida. Insospechadas fuerzas aparecían en sus manos y su creativo cerebro nunca paró de imaginar y producir Disfrutaba los encuentros con sus amigos y allegados. Recuperó y cultivó  viejas relaciones. Un hilo emocional me ligaba a Magaly. En su casa, sería marzo del 65  conocí a Carlos, que luego sería mi marido. Nos presentó cuando yo recién llegué de Cuba. Ellos se habían conocido en Puerto Rico cuando aún Magaly estudiaba allí, Las vicisitudes de la vida y de la política mal llevada nos separó a muchos. Cuando se detectó su enfermedad fuimos a verla un grupo de nosotras. Ahí se inicio la recuperación de los vínculos.

Recuerdo que en los preparativos  del 49 aniversario de la Revolución de abril, planteó a un grupo de mujeres, entre las que me encuentro,  la necesidad de que fuéramos pensando  aprovechar el cincuentenario,   para potenciar la participación de la mujer  en aquellos acontecimientos. En una reunión en mi casa, a la que ella no pudo asistir, y en la que también asistió Orlando  Sánchez, acordamos no solo potenciar el papel de las mujeres sino también los combates de la zona Norte y la participación del 14 de junio como un homenaje a los compañeros que murieron en ella. En  esas 3 cuestiones nos embarcamos. Falta mucho pero algo avanzamos.
Grupo de amigas que compartieron el te con Magaly

En mi percepción, durante su enfermedad Magaly fue haciendo planes de medianos plazos. Uno de esos planes de mediano plazo estuvo celebrar los 70 de un grupo de mujeres que nacimos en el 1943. Hasta yo voy  a llegar decía. Y los celebramos en 2013. Todo el año. De manera individual cada una. De manera colectiva gracias a la solidaridad y entusiasmo de Arnulfo Reyes.

 En enero y febrero comenzó su deterioro final. En una visita, hace menos de un mes,  le dijimos Cristinita Díaz  y yo que aguantara al 21 de marzo para  celebrar su 73 cumpleaños. Está muy lejos, nos dijo, pero no está mal pensarlo y sonrió. Y llegó a sus 73 cumpleaños!

No voy a olvidar nunca el encuentro en su casa el domingo 20 de marzo. . Nos convocó a un Té. Un adelanto de celebración no solo de su 73 cumpleaños que fue el lunes 21 sino de su  despedida de la vida frente a familiares y amigos. Todos sospechamos la función de despedida de ese día!  Habló y con una maestría extraordinaria  nos contó como en uno de sus viajes descubrió el Té  e invitaba a Té en su casa. Así  nos llevó hasta Orlando Martínez al que también había invitado a un Té de reconciliación aquel 17 de marzo de 1975 y que no fue posible porque ese día lo asesinaron.  “Entonces…  Así que hoy  decidí hacer  el……..   Té. 

Aunque no haya tiempo” No voy a repetir el adjetivo que utilizó. Las y los que estábamos  allí  lo escuchamos!  Que se quede entre nosotros!  Cuando terminó de hablar algunas  lágrimas brotaron de sus ojos.  No sé como evité las mías que a lo mejor hubiesen desencadenado un lagrimeo solidario. Un nudo colectivo   en la garganta, una contención de lágrimas   y un silencio incomodísimo  fue la respuesta.  Ella rompió el hielo mandándonos  a ver  la mesa servida hermosamente. Un frustrado té el mismo día que asesinaron a Orlando un té definitivo con sabor a despedida convocado por la misma Magaly Pineda. 

  ¡Guerrera hasta el final!

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