EL BUQUICITO

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24 mar. 2020

EL BUQUICITO NO. 680 : IN MEMORIAM DE CUQUI CORDOVA

Escrito por Vanessa Rodríguez Messina, para El Buquicito
23 de marzo del 2020

Ultima foto que nos tomamos, eso
fue en diciembre del 2019
Con 90 años bien llevados Emilio Nicolás Córdova Pereyra – Cuqui- fue el cronista e historiador deportivo más prolífico de nuestro país, - empezó a los 15 años – y  un ser humano excepcional.    Por eso hoy quiero hablar de ese Cuqui que conocí y admiré sobre todo por su capacidad de sacar una sonrisa a todos los que le rodeaban.  Si hablo de su exitosa carrera profesional no tendría suficiente espacio para hacerlo.

Recibí la noticia de su  muerte   estando fuera de la ciudad y a pesar de que ya sospechaba que de esta recaída sería la última me sentí muy apenada, porque voy a extrañar su  visitas casi  semanales a Corazones Unidos, donde nos  reíamos de sus ocurrencias y chistes.    A cada rato le decía que estaba dispuesta a darle clases de computadora para que pudiera dejar de escribir en su máquina Olivetti. 
-  Un día será, cuando me ponga viejo y para eso falta mucho - contestaba entre risas.

Aunque no éramos familia de sangre, lo éramos en afecto y cariño, porque me conoció de pequeña cuando fui a vivir a La Vega a la casa de su tío Enrique Pereyra García, hermano de su mama y esposo de mi tia Mirin Messina. 

Boda con Chelito en 1957
Cuqui era hijo único y especialmente mimado por su madre la tia Estela , a quien llamábamos cariñosamente “Teluca” y del gran amor que sentía por su hijo, es que también nace su apodo, ya que cuando  dio a luz, un 24 de diciembre, el padre de ella don Nicolás Pereyra, al ver al niño hinchado por el fórceps le dijo que  parecía un “cuco”  a lo que su madre respondió, que no, que para ella era su “cuqui”. 

En mi niñez lo veía como un actor de cine – me lo creí más cuando un día lo escuché hablando en Inglés - , alto y buen mozo.  Para mí la pareja que formaba con su esposa Mercedes Roca  –Chelito- era como de película en cinemascope y a colores.  Los encontraba bellos y qué decir del benjamín
Mercedes Roca -Chelito-
Emil –Emilio- con quien me ponían a jugar ¡ ...   Cuando ellos  iban a La Vega  ese día era un festín en  la familia Córdova Pereyra,  frente el parque Duarte, a una cuadra de nuestra casa y de inmediato íbamos a verlo.

Nunca olvidaré un domingo que  lo vi sentado en la cabecera de la mesa y a un vaso de cerveza le puso una cucharada de azúcar.   Yo pensé que era algo así como un postre  especial y cuando tuve la oportunidad, hice lo mismo en el vaso de cerveza de una visita que estaba en mi casa. 
Cucqui cuando trabajaba
en la Shell

Ya de adultos, le pregunté que si seguía con esa misma costumbre y me dijo que no, que seguro la cerveza estaba caliente y amarga y por eso le echó el dulce.  Le conté lo que yo había hecho con la visita y el boche que me llevé por mi acción.  Y entre risas me dijo que solo a una niña curiosa le pasaban esas cosas y yo lo era.

Recuerdo que hacía unos trucos con los fósforos y otro con los dedos de la mano que parecía se despegaba los pulgares.  Le pedía me enseñara y decía que no podía, porque era un secreto aprendido de su padre Manolito. 

Cuando el trabajaba como ejecutivo en la Shell, nunca faltaban en nuestra casa los lapiceros, libretas, souvenirs de la compañía y unos almanaques grandísimos, que a final de año mi tío lo reciclaba y usaba el reverso como libretita para anotar los recados del colmado.  En esa época creó los premios Los Dominicanos Primeros e invitó a tío Enrique
Fotografiado en su oficina 
 – que casi no salía de La Vega - a  la premiación.  Al final el tío vino a la capital, pero no fue al evento y Cuqui decía que al menos había logrado que saliera del pueblo por unos días.

Una anécdota que celebrábamos mucho era cuando contaba que en la familia Pereyra había muchos coleccionistas.  Que su tío Enrique coleccionaba pipa, el tío Bolívar monedas y medallas y que la prima Italia (Pereyra) era coleccionista de novios.

Cuqui fue un vegano nato, orgulloso de sus raíces y estirpe, contribuyó a impulsar la creación de la Universidad Tecnológica del Cibao –UTECI- , lo mismo que PROVEGA.  Participó en programas de radio , de TV, publicó 24 semblanzas, columnista, propulsor deportivo, Inmortal del Deporte, presidente de Clubes Rotarios, etc.  y  recibió decenas de reconocimientos.

Era el primero en llegar a los bailes que celebraba PROVEGA en el Naco y el último en irse, bailaba como un trompo y no  paraba de hacer chistes.

Pea-de-los-Viernes_thumb
Grupo de la Peña de los Viernes, figuran Cuqui, Dr. Lusovino Sánchez,
Dr. Jorge Cuello, Chito Asmar, Dr. Chicho Calcaño, Dr. Leo Matos Berrido,
Jaime Roca, entre otros
Otro de sus “inventos” junto con su cuñado Jaime Roca, Chito Asmar y Jorge Cuello – todos amantes del deporte y del bolero-  fue la iniciativa de formar la “Peña de los Viernes”, que empezaron a reunirse en marzo del 2010 en el Club NACO, donde hablaban básicamente de esos temas, todos con grandes conocimientos.  Posteriormente se agregaron otros amigos hasta llegar a 18.

La Peña ya tiene 10 años y mantiene  sus reglas, una especie de “juego de la suerte” o yo diría que  una lotería y es que al llegar al encuentro cada uno va aportando la suma de cien pesos.  La cantidad que se acumule es rifada  a la hora de  pagar la cuenta, o sea, que el ganador come y bebe gratis.

Cuqui celebrando sus Bodas de Oro con su esposa y
cuatro hijos, Carlos, María Estela, El Cardenal López
Rodríguez, Emilio y Mercedes
Con el tiempo la “Peña de los Viernes” cambió de escenario a restaurantes y otros clubes, pero para Cuqui era sagrado ese día y no faltaba nunca, había veces que estaba en Corazones Unidos haciéndose un estudio y salía disparado para su reunión.  Lo hizo hasta casi el final de sus días.  Estoy segura que cada viernes sus amigos los extrañan.


Lo recordaré por su gran pasión por la vida, su trato afable, su educación , su familiaridad , don de gente y sobretodo por su gran sentido de humor que perdurará en mi corazón.  Esposo de Chelito, padre de 4 hijos (el mayor fallecido) abuelo de 12 nietos, deja un gran legado, no solo para su familia, sino para el país.

Escrito por Vanessa Rodríguez Messina
Para El Buquicito http://www.buquicito.com/
http://www.buquicito.com/2020/03/el-buquicito-no-681-los-chicos-malos.html Santo Domingo, 23 de marzo del 2020




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