EL BUQUICITO

"Escrito con el corazón, recibido con el alma" ... Publicando desde junio del 2003

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domingo, 5 de agosto de 2018

ENAMORADA DE MONTECRISTI

Julio 2018 
Vista del Morro desde mi habitación en
el Hotel Marina del Mar
Viernes 6:00 am, con las sábanas pegadas, mi hija Ariadna yo arrancamos para la parada a coger el autobús que nos llevaría hacia  Montecristi. Cuando avisaron la partida, salimos rápidamente para coger un buen asiento. Ohh sorpresa, a pesar de ser las terceras en la fila, la guagua ya estaba llena y solo quedaban los últimos asientos sin ventanas, ni se reclinaban. Entonces supimos que la gente no esperan los avisos, sino que se instalan dentro del vehículo a esperar la salida. ¡ Qué pique!
 
Hotel Marina del Mar
Cabaña Hotel Marina
del Mar
Adentro sólo habíamos como 10 dominicanos, los demás eran haitianos, y eso no es nada, sino, que venían hablando a todo volumen y como era en patois no entendíamos ni pío. Terminé mandando a callar, por suerte me hicieron caso.
Arismendy Gomez el Gerente
del Hotel

 
En el pueblo nos esperaba nuestra anfitriona, Doña Petra Pérez, Presidenta de la Fundación Madre Teresa, dama con quien mantengo relaciones desde hace años y es propietaria de un pintoresco hotel “Marina del Mar” ubicado en la avenida del Morro, frente a un hermoso gazebo que entra al mar.
Fundación Madre Teresa
 
Nuestra primera parada fue en la Fundaciòn, ubicado en la Ave. Benito Monciòn, donde ofrecen servicios médico, laboratorio y farmacia popular. Los sábados profesores del INFOTEP imparten clases de hotelerìa y las prácticas la realizan en el Hotel de mi amiga.
  
Doña Petra Pérez y yo
Federico Pérez - Jaramillo- 
Doña Petra es una “tranca” de mujer. En el 2003 vino de retirada de NY, acompañando a su esposo Federico Pérez ,
 conocido como Jaramillo, nativo de Montecristi. Trabajadora social por años, se propuso a dar servicio desinteresado a los pobres del pueblo y comenzó a operar con los recursos de su pensión y la de su esposo, iniciando de esa manera la Fundaciòn. A partir de entonces, ha trabajado incansablemente y su obra ha sido reconocida ampliamente, condecorada en varias ocasiones, la última la Medalla al Mèrito de la Mujer y premios como el de las fundaciones de Brugal y Corripio .
 
Máximo Gómez y José
Martí firmando el
Manifiesto
Luego pasamos a la Casa Museo de Máximo Gómez, un lugar austero, aparentemente sin muchas cosas que ver, pero con una gran historia. Con algunos objetos y libros, entre ellos una copia del Manifiesto de Montecristi firmado en 1895 , una réplica de la mesa donde se firmó el acuerdo, asi como el machete y cartas de José Martí y fotografías de los próceres colgadas en las paredes. Llama la atención una estrella en el techo, de donde cuelga una lámpara , colocada por Martí y que simboliza la liberación de Cuba.
 
Héroes dominicanos de la Independencia
Cubana
Una de la imágenes en la pared llamó mi atención, es donde aparecen los nombres de los dominicanos que lucharon en la guerra restauradora de Cuba. Buscaba a mi abuelo Francisco Rodríguez Medina – Pancho - , quien nos contaba que en esa época
vivía en Cuba y se unió a Máximo Gómez, para luchar por la Independencia . Tendría algunos 20 años . El murió a los 102 años. Me prometí investigar con profundidad sobre el tema, ya que en Cuba hay más datos sobre esos luchadores.

En la tarde arrancamos para Dajabón, para aprovechar el mercado
 bilateral dominico-haitiano de los viernes. Fuimos preparadas, sin cartera, en calipso, el dinero en los bolsillos y Roberto, un señor que trabaja en la Fundación para que nos ayudara y protegiera en caso de algún percance.

Dajabón, detrás el Mercado
Edif. azul
El área donde se encuentra el mercado, que funciona desde 1993, luce con basura en la calle y un gentío cruceteando. Dentro hay un laberinto lleno de “chinchorros” , con techo de lona azul, ropa colgando en los pasillos, radio a todo volumen, sombrillas, perros, gente sentada hablando, otras haciendo trencitas. En el edificio las cosas están un poco más “organizadas”, con muchas cosas tirada en el suelo o en rústicas mesas y mercancía colgando.

Rebiscamdo carteras en el mercado
Allí encontramos todo tipo de artículos, desde ropa de cama, zapatos, carteras, maquillajes, efectos eléctricos, ollas, cubiertos, perfumes, bebidas, etc. Como nos veían “blanquitas” nos llamaban “gringas” y nos querían poner las cosas más caras, pero nadie nos gana en regatear y conseguimos unas cuantas carteras de marcas a muy buen precio.
 
Rio Masacre 
Bandera dominicana en la frontera

Luego fuimos al puesto militar del Cesfront para ver el rio Masacre de cerca. En el lugar hay una pequeña fortaleza , rodeada de una verja, un mirador donde antes había un puente que colapsó en el 2017 , ahora en el centro ondea orgullosamente la bandera dominicana.
 
El grupo en el Cesfront
A nuestros pies las aguas de rio, sucia, turbias, haitianitos bañándose desnudos y mujeres lavando. Enfrente el vecino país, donde se asoma la torre de una iglesia. A la derecha, divisamos el puente nuevo , con una multitud de gente y vehículos cruzando hacia el otro lado, de vuelta luego de terminar el mercado, parecían hormiguitas.
El Morro, a los lejos El Zapato

De regreso a Montecristi, dimos un paseo por la avenida, que bordea toda la playa y nos lleva directamente hacia el Morro, uno de los símbolos del pueblo, formación natural en forma de camello acostado, con una altura de 240 metros. Al atardecer la vista es impresionante, los hilos plateados del mar se confunden con el dorado del “zapato” una gran roca desprendida del acantilado con forma de calzado que, justo en ese momento servía de fondo para unas fotos de boda.
 
Esa noche disfruté de un baño nocturno de mar, frente al Hotel, ya que la playa está iluminada y con el calor del día, no era yo la única que estaba metida en las tibias y transparente agua. Una experiencia mágica.

Al día siguiente subidas en un bote, fuimos a conocer el Parque
Entrada a los Manglares
 Nacional Manglares de Estero Balsa, (detrás del hotel también hay) el trayecto es de unos 17 kms. De aguas salobres, con un paisaje exuberante, que nos llevó a la desembocadura del mar bordeando por el agua el Morro y el Zapato, camino hacia la isla Cabra, situada casi enfrente, como a un kilómetro.
 
El Zapato visto desde el mar a la izq
el Morro y en el centro la isla Cabra
Nuestra acompañante Alma Peña
Cabra tiene una extensión de 500 mts., hay un pequeño faro y caminando hacia el centro una salina. Fuimos a la denominada “Playa de los Novios” , la menos visitada y aunque es clara y limpia, el fondo tiene muchas piedras. La llaman así porque es la preferida de las parejas por lo solitaria. En cambio, el lado sur estaba lleno de botes y bañistas, mientras el sol inclemente nos achicharraba.
 
En la tardecita volvimos a Morro, esta vez como fotógrafa de mi hija
En la mina de sal 

Atardecer frente al Hotel
y de ahí nos fuimos a las Salinas con la misma intención. La famosa “hora mágica es ideal para fotografiar en ese lugar, especialmente por los tonos ocres-dorados que da la luz enfrente de los espejos de las aguas en los diferentes procesos que rodean el proceso de las salinas.

Mina de Sal
La tradición salina de la zona data de antes de la llegada de Colón y es un proceso sencillo, ya que acumulan agua en estanques que parecen espejos y debido al calor solar, se va cristalizando hasta formar el mineral.
 
Reloj Parque 
No podíamos irnos sin ir al parque a ver el famoso reloj, que fue diseñado y construido en Francia por el mismo ingeniero de la torre Eiffel (Alexandre Gustave) y el relojero Jean-Paul Garnier. Una estructura de hierro en forma de botella de champan, que a finales del siglo XIX costó 15 mil pesos y en cuya inauguración en 1895 estuvieron presente Máximo Gómez y José Martí.
 
Como colofón de esta historia, hicimos el regreso en una guagua que
Grupo que estaba de gira y nos dio
"bola" hacia la capital
estaba de “gira” en el hotel y que gentilmente nos dieron cabida , para evitar los chequeos que nos contaron hacen los controles fronterizos a los haitianos que van para la capital. Fue un regreso 

Manglares detrás del Hotel

inolvidable, con gente alegre y atenta, que se la pasó bailando en la guagua y que nos dejaron frente a Price Mart – seguían para Villa Mella – donde nos esperaba mi esposo Orlando.
 
La verdad es que vine enamorada de Montecristi.  

Nota Si quieren información sobre el Hotel Marina del Mar pueden llamar al  809-579-2134 Doña Petra Pérez o Alma.  Digan que es de mi parte y le darán una tarifa VIP

14 comentarios:

  1. Te felicito!! Precioso relato completo y ágil a la vez. Eres una Pro !!

    ZZ

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  2. Excelente esta última edición de EL Buquicito. Me gustó mucho.

    Valentín

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  3. Monte Cristi es cuna de nuestra Historia. Igual que otras de nuestras provincias. Me gusta tu enfoque y redaccion
    Belkis

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  4. QUe bonito artículoa Vane. Muero por ver esas fotos.
    Lali

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  5. Muy buena narración. Esa señora la premiarion en "Mujeres que cambian el Mundo", si no me equivoco del BHD

    YP

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  6. Sumamente interesante!! Me despertó el deseo de ir a Montecristy!!

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  7. Waooo!! Hermosa narración de tan bello pueblo y su historia!!! Amo mi país!!! Felicidades... Gracias por El Buquicito!!!

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  8. Como siempre tu relato me ha gustado mucho y me ha incentivado para ir a conocer Montecristi, ya de adulto, pues lo conocí hace mucho tiempo, cuando eran otras las circunstancias. Felicitaciones.
    Angela

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  9. Que hermoso y admirable la obra de la senora Petra! Gracias por compartir, Vane.

    Estervina Caceres

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  10. Felicidades, excelente artículo, lleno de hermosas fotos, me encantó.

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